Capós Abollados

Echo de menos los romances de adolescentes

tal vez porque nunca volveré a tener quince

o puede que porque nunca los tuve de verdad.

 

De cualquier modo

 

echo de menos las frases vacías que lo eran todo

brotadas con nauseas del elixir de la noche.

A veces pienso qué podría haber sido en ese coche,

 

Cuantos capós abollados

dejó mi culo

cuantos corazones rotos

dejó mi lengua.

La literatura de mujeres es literatura universal

Si un hombre crea un personaje varón, esa historia es universal. Sin embargo, si nuestra historia la protagoniza una mujer es una historia intimista, una historia de mujeres.

A raíz de leer el artículo de El país, ¿Hay una literatura de mujer? donde expone cuatro preguntas y cinco ideas claves de la literatura escrita por mujeres me he visto en la necesidad de complementar a la escritora, periodista y analista Berna. En el artículo se habla de los prejuicios entre la literatura creada por hombres donde, por pura empatía, los personajes son masculinos y hablan de unos problemas masculinos que se extrapolan a problemas universales, porque el problema del hombre es el problema del mundo. Mientras que cuando se usa un personaje femenino, los problemas son intimistas, son desquiciados y, por lo tanto, menos universales, porque las mujeres solo somos mujeres. Hay situaciones en el que las mujeres usan como protagonistas a hombres, a mí me pasaba en mis primeros escritos. Esto no es menos falta de empatía a nuestro género, o querer acentuar esta diferencia entre intimismo y universalidad. Es el mero resultado de haber estado consumiendo literatura en un mundo en el que los hombres con sus personajes masculinos (es normal escribir en el género en el que se es a no ser que además de literatura estés haciendo política, pero eso es otro tema) tenían la hegemonía editorial. Esto pasa también en el resto de empresas dominadas por referentes masculinos. Si no quieres ser la distinta te camuflas (en el mundo editorial significa: creas un hombre como protagonista), y si quieres ser distinta, tendrás más complicado que lo que quieras conseguir sea equiparable a lo que hace tu compañero varón.

Un hombre solo puede contemplar la mitad de un total, una mujer puede contemplarlo todo.

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Hace poco la editorial Caballo de Troya publicó Game Boy, un libro escrito por Victor Parkas hablando sobre los privilegios masculinos, unos privilegios que el hombre puede ver a duras penas y que se reconocen muy difícilmente. Llegar a reconocer estos privilegios es un trabajo muy arduo, pero además tener la empatía y humildad suficiente de ver que es imposible que las mujeres lo consigan es la segunda parte de esa tarea tan compleja. Un hombre no se plantea cuáles son los impedimentos de una mujer para poder tener esos privilegios cuando los quiere. No se plantea que después de tantos miles de años de historia en el que el mundo ha estado dividido en dos tipos de personas, las de verdad (los hombres) y las que ayudan (la mujer), el imaginario social y la conciencia compartida genera un obstáculo en el autoestima femenino para poder optar a algo que no es un privilegio sino más bien un derecho. Un hombre cuando tiene una opinión la dice, puede que se la aguante si no está seguro, pero termina exponiéndola porque no ha visto de ningún igual la prudencia, la duda o el miedo a meter la pata. Una mujer, aún a pesar de saber que lo que opina es correcto, tiene una dificultad aprehendida a la hora de exponer su teoría. Este impedimento de conciencia y evolución social, de siglos de ninguneo es complicado de comprender por la conciencia compartida masculina y no es culpa del hombre de manera individual, es culpa de una evolución social basada en la supremacía masculina.

A una mujer le puede costar crear un imaginario basado en el rol masculino, porque su conciencia está plagada de disculpas, vergüenza y autoestima mínimo social y público. Pero ha visto y ha sentido desprecio y humillaciones que, aunque se hayan efectuado de manera inconscientes han señalado las diferencias. Por otro lado, el estado masculino de frialdad, liderazgo y concentración emocional es pura fachada. El mismo patriarcado social que indica que la mujer es una histérica y descontrolada emocional, también le impone al hombre unas bridas con las que atar sus emociones. La frustración que sufren muchos hombres y que no saben cómo gestionar, se ha gestionado de alguna forma por mujeres que hemos vivido con el estigma que nos pertoca en nuestro reparto de básicos de roles de género. Una mujer sabe cuáles son los privilegios de un hombre porque sueña con ellos, sueña con que no sean privilegios y sean básicos. Un hombre difícilmente se da cuenta de cuáles son y narrará desde ellos como si fuese una básica de estilo de vida. Un hombre narrando a una mujer, la narrará desde el prejuicio de lo que piensa que una mujer es, incluso en ocasiones la narrará pensando que esos privilegios que no asume como tales, también los puede tener. Si cuenta una historia de género, tendrá que embaucarse en una buena investigación para poder saber cuáles son los sentimientos que despierta una lucha hacia unos privilegios que no reconoce como tal o que puede que los reconozca pero que difícilmente sabrá cómo afectan al mundo femenino. Una mujer puede narrar desde la ausencia de privilegios, desde la identificación de estos como tales y desde la lucha por conseguirlos. Puede hablar desde la desigualdad y sentir una empatía a aquellas que no pueden lograrlo.

mujeres en una guerra con pistolas y luchando por sus derechos a decidir

La empatía femenina no es un superpoder

Es una desigualdad perpetuada a través de los siglos y de filósofías que nos decían que no servíamos ni para generar más vida porque sin el esperma varón jamás podríamos crear nada. La empatía es eso que se ha desarrollado a través de años de despertar y de asimilación, de paciencia y de lucha. Y, por desgracia, es algo a lo que los hombres solo pueden acceder a través de escuchar, dejar hablar y leer a mujeres: cosa que por su praxis social, no se tiene predisposición a hacer.

LINK, el primer evento de networking entre autores emergentes y editores

Nota de prensa publicada originalmente en la página web de la UPF.

  • La BSM-Universidad Pompeu Fabra organiza este certamen que busca tender puentes entre el sector editorial y los nuevos talentos
  • Esta primera edición contará como invitada especial con Sigrid Rausing, editora de la prestigiosa revista Granta, reconocida por sus exitosos listados de escritores emergentes  

Consciente de las dificultades de los jóvenes escritores para encontrar editor y publicar sus obras y con el objetivo de dar a conocer el joven talento literario, la BSM-Universidad Pompeu Fabra ha decidido, a través de su Máster en Creación Literaria, organizar el primer encuentro anual de escritores emergentes y mundo editorial, que tendrá lugar en Barcelona el próximo 29 de marzo.

nefando, literatura, monica ojeda, mónica, ecuatoriana, autor, autora ecuatoriana, autora, writer, latinamerican writer, latin writer, female writers, university, creative writing master, nefando bookBajo el nombre de LINK, la escuela de management de la UPF pretende convertir este encuentro en el festival de referencia para jóvenes talentos literarios de la ciudad, así como el Fórum EDITA lo es para el sector editorial.  ‘Sin duda, hace falta en la ciudad un espacio donde jóvenes escritores puedan darse a conocer y presentar sus primeras obras o proyectos ante un sector editorial tan potente como el de Barcelona, donde convergen desde los grandes y principales grupos editoriales de este país hasta un grandísimo número de pequeñas editoriales independientes, que podrán aprovechar este evento para descubrir y captar nuevo talento’, explica Jorge Carrión, codirector académico del Máster en Creación Literaria de la BSM junto con José María Micó.

Tras diez años de historia, el Máster en Creación Literaria de la BSM se ha consolidado como una fábrica de talento a la vez que como un radar para detectar escritores emergentes. Y a su vez, el Máster en Edición de la BSM, con 24 años de trayectoria, es ya todo un referente para el sector editorial. De ahí, surge la visión de la BSM de dar un paso hacia adelante e invitar a nuevos escritores, al mundo editorial y a periodistas culturales a sentarse alrededor de la misma mesa, dialogar, reflexionar y tejer nuevos intercambios.

Sigrid Rausing, invitada de honor

sigrid rausing, directora, granta usa, revista, literaria, granta ingles, literatura, nuevas voces, directora, ceoDurante la jornada, que se celebra el 29 de marzo, habrá una mesa redonda que reunirá escritores, editores y agentes literarios, una sesión de pitching en la que se presentarán 5 proyectos inéditos en busca de editor y el acto central, en el que los asistentes tendrán la oportunidad de escuchar a Sigrid Rausing, editora de Granta, conversar con Valerie Miles, editora de Granta en español y profesora de la BSM. ‘Sigrid Rausing representa para el sector editorial internacional lo que nos gustaría que LINK representara para Barcelona’, señala Carrión.

Sigrid Rausing es editora de la revista literaria británica Granta y propietaria y editora de Portobello BooksGranta es todo un referente para el sector literario y editorial internacional por sus excelentes críticas literarias y por dar a conocer autores de la talla de Martin Amis, Ian McEwan o Jonathan Franzen. La publicación elabora periódicamente listados de escritores emergentes dirigiendo el foco del mercado editorial hacia el nuevo talento. Recientemente, Granta en español enunció su selección de los 22 jóvenes autores en lengua española más importantes del momento. ‘Contar con la participación de Sigrid Rausing y Valerie Miles será clave para LINK, un evento que busca crear nuevas conexiones entre autores y editoriales’, insiste Carrión.

Link contará además con la participación de Marta Carnicero, escritora, Ella Sher, agente literaria, Olga Martínez (Editorial Candaya), José María Micó, escritor y co-director del Máster en Creación Literaria o Javier Aparicio Maydeu, director del Máster en Edición y ex agente literario de la Agencia Literaria Carmen Balcells. Pero los auténticos protagonistas serán los 31 alumnos de la undécima edición del Máster en Creación Literaria, los exalumnos, los editores, los periodistas y los agentes literarios que se acercarán a la sede de la BSM-UPF.

Se busca editor

En el marco de LINK, se celebrará la sesión de pitching Se busca editor donde cinco escritores emergentes presentan sus proyectos inéditos. La BSM ha abierto una convocatoria dirigida a autores emergentes para que envíen sus propuestas que deben ser inéditas. Los 20 mejores proyectos serán expuestos en paneles durante el encuentro literario y los 5 mejores proyectos participarán en la sesión de pitching ante editores de referencia. Sus autores dispondrán de cinco minutos para presentarlos públicamente. ¿El objetivo? Encontrar editor. Si quieres participar, consulta las bases.

PROGRAMA
29 de marzo
Auditorio BSM-Universidad Pompeu Fabra

 17.00h

Mesa redonda: ¿Cómo acceden los nuevos autores al mercado editorial?

Con Marta Carnicero (escritora y exalumna del Máster en Creación Literaria), Olga Martínez (Editorial Candaya) y Ella Sher (agente literaria).

Modera: José María Micó (escritor y co-director del Máster en Creación Literaria).

18.00h

Sesión de pitching: Se busca editor: cinco escritores emergentes presentan sus proyectos inéditos.

Presenta: Javier Aparicio Maydeu (director del Máster en Edición de la BSM-Universidad Pompeu Fabra y ex agente literario de la Agencia Literaria Carmen Balcells).

19.00h

Acto central: ¿Granta o por qué hay que apostar por los nuevos escritores?

Con Sigrid Rausing (editora de la revista Granta) y Valerie Miles (profesora del Máster en Creción Literaria y editora de Granta en Español).

Presenta: Jorge Carrión (escritor y co-director del Máster en Creación Literaria)

20.00h

Cervezas&Conversación

Se servirá un aperitivo, amenizado con música, para invitar a la conversación entre todos los asistentes. Habrá libros a la venta e información disponible sobre todos las editoriales, agencias literarias y escritores emergentes que han participado en el encuentro.

No leas a mujeres hoy

Léelas mañana. Hoy sal a la calle a luchar si eres mujer o apoya a tus mujeres amigas, hermanas, parejas, hijas si eres hombre. Pero el resto de días del año lee de vez en cuando una voz feminista. Hoy no es el día de publicitar a mujeres por ser #8M, hoy es el día de luchar, de parar, de marchar, de gritar, de abrazar para que se hablen de mujeres no solo como algo excepcional.

8 de marzo de 2019, me me he tomado el café que el chico al que quiero me había dejado preparado como cada mañana que me levanto con él, mientras, he seguido leyendo a Anne Carson y su Autobiografía del rojo. A Anne Carson no la van a publicar como feminista, pero su literatura lo es sin necesidad de marketing. La nueva ola feminista se ha planteado en un siglo carroñero en el que la idea es carroña y no por eso somos menos feministas. Que se cree literatura lila está bien, fomenta ideas, fomenta pensamientos, mueve la conciencia, pero no hemos de dejarnos llevar por la estantería de novedades feministas porque esos puestos en primera plana se pagan, y el marketing aún está controlado por el mismo capitalismo que no te deja tener un puesto de trabajo digno.

¿Qué mujeres leer durante el resto del año?

  • Virginie Despentes.

Me la encontré en una feria del libro cuando buscaba algo sobre feminismo que no fuesen los típicos libros de moda. Sé que ahora Teoría King Kong es uno de los libros más vendidos del 2018, ¡y yo que me alegro! pero en el momento en el que la encontré tuve que buscarla en Google. Descubrí que era odiada por liberales y abolicionistas y que su mensaje era bastante controvérsico, justo lo que a mí me gusta. 

Ahora han reeditado su primer libro Fóllame, que llevó a la gran pantalla a sus 25 años creando gran controversia porque cómo una mujer puede hablar sobre sexualidad, erotismo y pornografía. Es una de las grandes propulsoras del posporno y explica en clave propia su visión del feminismo sin casarse con nadie. Recomendaré hasta hartarme el libro con el que me tropecé Teoría King Kong en el que habla sin tapujos de su experiencia con la prostitución (y su visión particular que comparto al 200%), con el abuso y el supuesto trauma post violación. Fue muy duro leerla como mujer por darme cuenta de todos los abusos que he presenciado, sufrido y tolerado, pero absolutamente maravilloso para un despertar feminista con otros ojos.

  • Virginia Woolf

Por no cambiar de nombre. Supongo que os sonará, y es que es una de las mujeres propulsoras del feminismo. Las mujeres poderosas contemporáneas (finales del 1800) para ser feministas tenían que estar tildadas de locas (cada época hemos tenido un nombre despectivo), pero sus ensayos eran profundamente reflexivos, poderosos y muchos dicen que avanzados a su tiempo. Yo no creo que sean avanzados a su tiempo, solo creo que las mujeres cuando nos escuchan siempre hemos pedido los mismos derechos que es mejor menospreciar por miedo a perder lo privilegios.

No tengo ninguna lectura especialmente recomendable suya porque todas son maravillosas. Esta mujer que se codeó con las mejores mentes filosóficas de su época y que montaba clubs de lecturas e intelectuales donde compartían sabiduría merece ser leída en cada punto, coma y punto y coma.

  • Emily Dickinson

Para ser feminista no te tienes que llamar Virginia. Emily es una de las grandes poetas que refuerza mi teoría sobre que las mujeres siempre hemos gritado lo mismo. El análisis posterior dirá que para ser una mujer de principios del 1800 sus poesías eran totalmente premonitorias y su estilo absolutamente avanzado a su época. Lo que os decía. Hay muchos estudios que intentan desvelar lo que sus poemas querían decir, y hace poco se reunió un libro sobre sus cartas a su cuñada (quien dice cuñada dice amante) donde se confirma su sexualidad que jamás se admitió (se prefirió pensar que amaba al cura del pueblo y por eso no iba a misa, muy lista esta Emily). 

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Ya que más o menos todos sabemos inglés, os recomendaría que leyeseis sus poemas si no en original, en alguna versión bilingüe. Son bastante complejos e invitan a la reflexión, se pierde bastante en traducciones (sobre todo si estas no la hace una persona acorde al pensamiento de que a la muchacha le gustaba el pescado) porque, obviamente, para poder sobrevivir tuvo que encriptar bien cada declaración de amor y libertad.

  • Anne Carson

Esta mujer lo tiene todo para que me enamore de su cabeza. Anne Carson es una traductora, lingüista y poeta canadiense cuya obra gira en torno del erotismo, mitología y lingüistica desde su base en Grecia. La comparación de la etimología y los mecanismos de la mente llevados a lo social es uno de sus grandes temas de estudio a lo largo de toda su obra. En sus textos mezcla todo tipo de reivindicaciones con absoluta normalidad y neutralidad. 

He leído poco suyo pero todo ha sido una experiencia absolutamente onanística. A pesar de no habérmelo terminado aún recomiendo Autobiografía del rojo. Hay pocos ejemplares en castellano y la versión inglesa necesita tener un diccionario al lado y una mente bien abierta, así que merece mucho la pena. Es un novela en verso con partes de etimología y filosofía lógica aplicado a mitos griegos. Vamos, que no necesito sexo en estos días.

Leed mujeres

Es una orden.

El fenómeno “cállate, pavo” explicado pasito a pasito

Opinar está de moda, eso lo hemos aprendido de Twitter. El problema de la opinión es cuando se vuelve onanista, cuando aun a pesar de no tener nada que aportar se emite, vacua, vacía. Dar tu opinión se está convirtiendo en una generación sobrevalorada de juicios, tanto que uno parece que no se da cuenta de que no solo no necesita opinar de todo sino que a veces no debe. Y no porque no tenga nada que aportar, mejor: porque tiene mucho que aprender.

A internet no se va a aprender sino a reafirmarse

Partamos de la base en la que no todo el mundo tiene el mismo conocimiento. Y que una opinión para ser válida tiene que aportar. Soy consciente de que eso no se da en la mayoría de las discusiones pero eso es justo lo que hay que evitar. ¿Cómo de grande es tu ombligo? ¿tanto como para que te atrevas a argumentar frente a una persona experta en la materia del discurso siendo tú totalmente ignorante? ¿hasta qué punto te sirve algo así?

 

A internet no se va a aprender sino a reafirmarse. Recuerdo cuando era pequeña y me decían que gracias a internet podríamos tener toda la información del mundo, el problema es que las bondades de internet han evolucionado mal y en lugar de buscar información buscamos apoyo para nuestra ignorancia. La gente es muy dada a emitir juicios basados en titulares de medios esclavos del clicbait por el tráfico para sobrevivir. Parece un escenario perfecto para la proliferación cuñada. Y así es, la gente navega por las redes sociales vomitando opiniones en conversaciones que no las necesitaban pensando erróneamente que todas las opiniones cuentan lo mismo y merecen ser escuchadas. Un rotundo no.

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El problema del patriarcado (¡chupito!) es que los hombres, en general, llevan muchos años emitiendo opiniones sin necesidad de escuchar a nadie diferente a ellos (diferente sexo, diferente etnia…). Incluso en temas de homosexualidad, está mucho más aceptado un homosexual gay o incluso un transexual de sexo biológico hombre. Los hombres tienen el impulso que les ha dado el patriarcado (¡chupito!) a opinar siempre y a darse la voz y razón entre ellos, a escucharse entre ellos, todo muy endogámico, mucha testosterona. Los cambios que han venido de minorías siempre han costado mucho asimilar porque significa dar la voz a otras personas, dejar hablar, que su opinión sea inútil totalmente. Igualmente cuando son discusiones de etnia, dentro de estas hay hombres que pueden ser los portavoces (menos mal). ¿Qué pasa cuando las que tenemos la opinión más vinculante en un asunto es la mujer? Que igualmente los hombres tienen sus opiniones, que el patriarcado (¡chupito!) les ha enseñado a sobreponer la opinar ante todo, sobre todo ante una mujer, y además a nosotras nos ha enseñado a escuchar, a que nos de vergüenza opinar, a que nosotras calladas estamos más guapas. (¡chupito!).

¿Por qué la opinión de una mujer es más interesante que la de un hombre en problemas de machismo?

Fácil: porque somos esa minoría que sufre las diferencias. Cuando naces dentro de un sistema de privilegios que socialmente te regalan al determinar tu sexo en el hospital es muy difícil ver de qué careces. Deberás hacer un esfuerzo extra para poder empatizar con las mujeres porque tú nunca has necesitado estar atento a cuando el profesor parece que ha acabado la frase para poder imponerte y que nadie te quite la palabra, nunca has tenido que justificar a diario tus conocimientos sobre un tema para poder opinar de él y que si no los demuestran obvien tu aportación, nunca has tenido que posponer una cita porque no vas depilada… Y ese esfuerzo extra significa leer, observar, preguntar y confiar en nosotras. Dejar que nosotras te enseñemos, algo que gracias al (¡chupito!) no es muy normal y de hecho suele tener una connotación de rebajarse. ¿Cuántas veces han llamado a algún chico planchabragas (etc.) por dejar que las mujeres le enseñen su visión? (lo cual no significa que la acepte o incluso que la comparta o le guste).

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En el feminismo lo que sobran son opiniones cisgénero de hombres blancos, o más en cristiano, sobran las opiniones desde el privilegio. ¿Qué puede aportar una opinión privilegiada? Sería como el rey dando opinión al pueblo sobre cómo arar mejor las tierras para llegar a fin de mes, totalmente absurdo, ridículo, carente de sentido. Es por eso, que cada vez que converso sobre problemas de desigualdad que me encuentro, frustraciones propias de un sistema (¡chupito!), me hierve la sangre cada vez que un hombre cisgénero blanco me comenta su opinión sobre la nada, aún encima queriendo hacerme ver que estoy equivocada. Me gustaría saber, al menos, de dónde saca la información y sensibilidad para señalarme el error, podría aceptar que lo que me pasa es algo aislado si no fuese porque todas mis compañeras también sienten cosas parecidas.

Cállate pavo, y otras formas de pedirte que atiendas.

No está dentro de las obligaciones de la mujer enseñar al hombre los misterios de la vida, del feminismo, del comportamiento social. De hecho, esperar que seamos nosotras las que aportemos todas las soluciones desde una posición de desventaja y sin que vosotros os desprendáis de vuestros privilegios es una tarea tan complicada como que salga un partido minorista en unas elecciones generales. La sociedad no está configurada para ello, y tampoco lo estará si la voluntad generalizada es opinar sin tener nada de donde basar tu opinión, si tu opinión es puramente aleatoria. Hacer un aporte desde una perspectiva cisgénero varón blanco a una conversación sobre feminismo es tan enriquecedor como decir cuál es tu color favorito.

Y esto no significa que los hombres no puedan opinar. Significa que los hombres tienen que informarse antes, y que si aún así encuentran una experiencia desde una perspectiva diferente, deberán primero dejar hablar, preguntar, asimilar, analizar y contrastar. Si la opinión que tienes es puramente aleatoria o viene de gente que, al igual que tú, vive con los privilegios que le dio la sociedad violándose a la madre naturaleza, seguirá siendo igual de aleatoria.

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Hay una vertiente perturbadora de la que me gustaría hablar antes de cerrar este artículo. Hay personas que se ven con el derecho de argumentar sobre feminismo o problemas aversivos para las mujeres solo por el hecho de saber sobre [inserte aquí su tema de minorías]. Hace poco, en una conversación de lenguaje inclusivo entre una traductora y yo (también traductora) ambas feministas activas, un usuario nos ofreció un increíble aporte en el que ya indicaba que no sabía mucho inglés (el tema era entre traducciones inglés > castellano). Cuando le dijimos con mucha educación que no se metiera si no tenía nada que aportar nos comentó que él trabajaba muy de cerca con disminuidos. Esta aporte, que para lo único que me dio fue para recomendarle un libro y escribir este artículo, era totalmente innecesario por varios motivos: ¿de qué sirve un aporte de una persona que no sabe inglés en una conversación entre dos lingüistas feministas debatiendo las traducciones éticas y no discriminatorias de términos neutros del inglés al español en el que no suele existir el género neutro? y por otro lado, ¿hasta qué punto saber de discapacitados capacita, nunca mejor dicho, a hablar sobre lenguaje inclusivo de género? Yo no habría participado nunca en una conversación sobre lenguaje inclusivo del ámbito de la discapacidad (de hecho ni siquiera sé si uso bien el término “discapacidad”), pero claro, yo es que soy mujer y a mí me han educado en la prudencia.

Fotopollas, ese recurso prehistórico del ayer, del hoy y espero que no del mañana

Obviamente recibo fotopollas y mensajes de ciberacoso sexual por internet. Principalmente en las cuentas que tengo destinadas a hablar de sexualidad, últimamente solo reducidas a Cuerda del coño. Es como si hablar de sexualidad fuese una insinuación que quieres follar y además con absolutamente todo el mundo, la educación sexual solo la pueden explicar cachondas por ti. En esta cuenta también expongo mi cuerpo como un acto de rebeldía ante lo normativo, tratando de normalizar el cuerpo humano femenino y autoestima, así que eso es un combo perfecto que 1+1 = quieres follar. Sé que por supuesto, parte de las cuentas que me siguen son babosos que buscan fotos de mujeres ligeras de ropa como si el porno en internet fuese muy complicado de obtener. No obstante no sé en qué momento se enciende la luz de la cabeza para dar el paso a contactarme y mostrarme su miembro viril o querer ligar conmigo. Querer ligar con alguien es muy loable, pero con la de redes destinadas al ligoteo (Tinder, OKcupid, Adopta un tío…) han ido a abrirse cuenta en la que no está hecha para eso. Por otro lado, agradezco mucho que alguien quiera ligar conmigo, es un piropo a mi persona, pero hay una gran diferencia entre ligar con alguien porque ya tienes cierta relación previa y conocimiento de causa a ir a saco sin ni siquiera ser un seguidor. Obviamente no te intereso, solo buscas sexo de una forma demasiado compleja, señor de un país que ni siquiera está en mi continente.

Me gustaría hablar de estas dos situaciones en particular en las redes sociales. Para empezar siendo abiertamente bisexual, solo recibo contenido explícito por privado de cuentas masculinas y, no prejuicios, este contenido viene de hombres de un rango de edad de 14 a 60 años y de prácticamente todas las nacionalidades. Además este artículo lo baso en experiencias a lo largo de los 10 años aproximados que llevo asomándome al mundo a través de las redes sociales (se dice pronto, my Godness).

No me pongo guapa por ti, me pongo guapa por mí

acoso, ciberacoso a través de internet empoderamiento femenino via nuestra sexualidadHablar de sexualidad de manera aceptada (por mí) ha sido un trabajo duro, de hecho estuve muchos meses dudando sobre si abrir mi cuenta principal de instagram a estos temas exponiéndome a conocidos y posibles controversias profesionales. Al final decidí abrir una cuenta únicamente para hablar de ello, era un reto empezar algo de cero pero por otro lado me permitía poder hablar sin autocensura y en un principio solo a aquella gente que quería acompañarme en este viaje hacia mi parte más íntima. Ahora habría hecho otra cosa. Creo totalmente que la sexualidad es un tema que debería hablarse sin rubores ni vergüenzas, compartir posturas en la cama debería ser tan normal como recetas de tupes para el trabajo. Normalizarlo como yo lo hago es parte de mi movimiento político, por llamarlo de alguna forma, y el aparato a un segundo plano solo estaba siguiendo los patrones de la vergüenza que socialmente nos inculcan. Pero llegar a este punto es un fin dentro de un proceso que estaba empezando, antes de aceptar que yo soy esa persona que habla de sexualidad, tenía que comprobar hasta dónde era capaz de llegar y aprender a quererme por dentro y por fuera.

Por supuesto que también hablo de sexualidad en esa cuenta para la gente que me lee. Obvio. Quiero intentar llegar al máximo posible de gente para que cada vez más personas dejemos de tener los tabúes que tenemos a la hora de enfrentarnos a nosotros mismos. Pero, como todo proyecto, las personas hacemos cosas por la mera autocomplaciencia. ¿Qué significa esto? Que el proyecto lo hago para mí, que las ilustraciones que subo las subo por mí, que los textos que subo los escribo por mí, porque quiero compartir un estilo de vida y una forma de vivir que puede que ayude a otra gente al igual que me ayuda a mí. En ningún momento lo he metido mis necesidades sexuales de conseguir alguien que me facilite rogamos como parte del propósito o incluso objetivo principal.

Las mujeres no hacemos cosas para producir un efecto en los hombres. Las mujeres no nos maquillamos para que los hombres nos vean más guapas, las mujeres nos nos ponemos minifalda para atraer, menos aún abrimos blogs de sexualidad para excitaros y alagarnos al recibir fotos de vuestros trozos de carne erectos. Las mujeres no hacemos cosas esperando un estímulo a cambio más que el propio, si acaso alguna anotación bonita o un gracias.

Primero te molesto, luego me disculpo y en paz.

manos enHace tiempo que he decidido exponer abiertamente las capturas de mensajes que me mandan, con las fotopollas lo llevo más complicado porque me las censuran (yo debo verlas y aguantaras pero el mundo no, que es demasiado obsceno). Supongo que instagram, como buena empresa dominada por hombres esperará que yo envíe fotos de mis pezones por privado porque parece que ese es el único método de poder mostrarlos. Todo es censura menos los privados, con lo fácil que sería que si la cuenta no cumple unos requisitos mínimos (tener foto, perfil y cierto tiempo estando en la plataforma) no puede enviar privados a cuentas que no lo siguen, o que acepten adjuntar archivos con las conversaciones cuando reportas una cuenta, cualquier cosa que proteja con la misma religiosidad la integridad sexual pornográfica que dice proteger en los tablones de usuarios. Al final va a ser esto que decía mi madre de que mientras no se vea parece limpio.

El caso es que publico lo que me mandan por privado para no ser solo yo la que disfruta de semejante aberración de la teoría de la evolución y bueno, la mayoría se molesta. No entiendo que se molesten de una cosa a la que se han expuesto. Supongo que la teoría patriarcal expone que un hombre hace lo que quiere a una mujer y la mujer consiente sin rechistar, no entra en su rango de acción de una mujer el que la mujer haga algo con lo que le han mandado. Como paréntesis un día me explicaron que seguramente el enviar foto de sus penes era para probar si así tú enviabas fotos de tus chuminos, extraña la forma de unir conceptos de la mente del hombre, supongo que no se han parado a pensar en lo feo que es un falo.

Pero no todo son penes, también hay flirteos no deseados ni siquiera inducidos por nada que pudiese hacer pensar que podría estar queriendo flirtear (más que una foto de mi culo hablando sobre la incapacidad de sentirme orgullosa de él). En estos casos suelo hacerles recapacitar sobre qué narices les ha indicado que yo esté ahí para ligar, soy bastante educada, para evitar historias raras les digo “instagram is not Tinder”, pero la mayoría sigue porque no captan las directas. Siempre llega ese momento bastante incómodo en el que se dan cuenta de que están haciendo el ridículo porque ellos mismos se sienten molestos por la situación. A veces me piden disculpas. Las acepto. Los bloqueo.

Últimamente me estoy encontrando con la situación de que los hombres ya no son tan tontos socialmente. Entienden que hay un movimiento llamado feminismo y que en él se denuncia el acoso no deseado que sufrimos las mujeres. Intuyen de alguna forma que enviarme fotos de su pellejo erecto, vídeos de cómo se hacen pajas o incluso videollamadas para masturbarse con el regocijo de que lo estoy viendo en directo (en serio, me cuesta comprender que esto pueda resultar erótico) pueda molestarme. Entonces, cuando les pregunto por qué hacen eso, me piden disculpas y me dicen que lo sienten si me han molestado de manera instantánea. Son conscientes de que incordian, porque su primera reacción es disculparse, no obstante lo intenta. ¿Puedo ser positiva y pensar que el siguiente paso será el darse cuenta de que no tienen que enviar este contenido? ¿sería demasiado inocente por mi parte?

Hombres del mundo (no generalizo por ser una feminazi, sino porque en al principio del artículo he especificado que solo recibo este contenido de hombres), las mujeres, de nuevo, nos exponemos en redes sociales porque queremos socializar, no porque queramos ligar. Que vengáis con ganas de ligar no es agradable, principalmente cuando jamás has interactuado antes con esa cuenta.

¿Es que ahora no se va a poder ligar? Claro que sí. Y como soy maja os doy un par de consejos:

  1. Si quieres ligar con alguien por redes sociales, al menos haz pensar que estás interesada en esa persona: síguela, interactua con algunas fotos a lo largo del tiempo (he llegado a tener 89 “me gustas” en menos de diez minutos de una misma cuenta, eso da bastante grima y mal rollo, eso no. Caca)
  2. Si quieres ligar con alguien en redes sociales, haz que esa persona se sienta interesada por ti.
  3. Si ves que esa persona no está interesada en ti o incluso en ligar, corta el rollo.

Pero en resumen, pensad que las mujeres no hacemos lo que hacemos por gustaros, no somos pavos reales exponiendo nuestras plumas para que vosotros caigais, arañas tejiendo nuestras redes super delicadas sobre empoderamiento femenino y del autoestima para ver tu polla en una videollamada no deseada. Apliquemos lógica.

Espero que os haya resultado ilustrativo, nunca mejor dicho, esta experiencia totalmente personal de las mierdas que tengo que aguantar.

Cómo cambiar la tipografía de Twitter o Instagram sin apps

No es justo que con lo social media expert que somos todos haya gente que no tenga la tipografía caracterísitca de las redes sociales como Twitter o Instagram, y tengan unas fuentes más originales.

Por lo que he estado viendo hay muchas aplicaciones que te permiten creerte hacker y así poder modificar la fuente pero en realidad no es más que un copia y pega. Redes sociales como Twitter o Instagram permiten que se escriba con más fuentes de las originales, sin embargo, lo que no dan es esta opción desde la aplicación o web, así que simplemente copiando la tipografía desde otro medio y pegando el texto bastaría.

example of how to change typography in social media such as Instagram or Twitter without using apps

 

La forma más fácil es hacerlo desde webs que modifican la tipografía plana a otras más curiosas. Un ejemplo de estas páginas es Unicode Text Converter, donde fácilmente puedes copiar el texto que quieres convertir en más original. En un simple clic te dan diferentes opciones que simplemente tendrás que copiar y pegar tu perfil, bio o texto para los mensajes.

 

tipografia-modificada-twitter