Poesía & Prosa
-
Yo escribo porque la letra se transforma en garganta y soy muda. Yo escribo porque tengo la entraña en forma de colador vital y soy muda. Yo escribo porque el mundo es docto y el maestro necio y soy muda. Yo escribo porque a veces no puedo callarme la frase me arde
-
La mañana era mágica y el sol tranquilo el día que te comiste un rosal. Y ay, la lengua puntiaguda se te llenó de espinas líquidas y dejaste de hablar para escupir poemas atragantados de flechas preciosas.
-
Os voy a contar la historia de un chico que conocí un día. Era un chico tímido, ordenado, cuidadoso, cualquiera que lo conociese diría que era un muy buen chico, y pensar lo contrario sería una gran mentira, pero a veces los chicos buenos y tímidos no son tan buenos… sobre todo consigo mismos. Este
-
Apareciste entre medio de todas las tempestades contenidas a un abrazo de explotar. Apareciste como un hilo de luz en una maraña de locura. Como la idea clara antes vaticinio. Déjame, entre el antes o el después del fin de las historias, explicarte lo que representas: Un abrigo cálido de brazos con aroma al hogar
-
Yo soy a veces. Y luego estás tú que no te sabes y él o ella o ello que no tiene por qué definirse. Nosotros podríamos haber sido lo que vosotros nunca fuisteis. Y ellos… mejor no saber que son.
-
Cada vez que pienso en ti por las noches veo un melocotón mordiéndose y saltándosele el jugo cayendo por mi brazo deslizándose hasta donde no llega la lengua. Frío y verano. En cada arruga de mi sábana me imagino que hay espacio suficiente para tu mano práctica pulsándome hasta oírme aullar como lo hacen
-
Yo podía haber sido tú. Podía haberme alegrado de mi suerte Vestido para empezar una rutina Dado al PLAY Superado la pereza. Yo podía haber muerto Y aún lo puedo. Cada día a cada hora en cualquier espacio Siento miedo, Y también rabia De no comprender El porqué de los silencios por los que Nadie
-
Ey, hola. Hoy necesito hablar contigo hace tiempo que te veo triste, tal vez haya sido cosa de horas, pero para mí incluso eso es demasiado. Estás nerviosa, lo sé, respira hondo y grita. Haz lo que te dé la gana pero sonríe. Porque el imperativo del verbo sonreír es el más bonito de
-
Por las noches la miraba desde el otro lado. La veía. Respiraba pausadamente. Uno, dos, y vuelta a coger aire. Ojalá estuviese así de tranquila siempre. Últimamente había estado más molesta de lo normal consigo misma. Siempre se pellizcaba la barriga por esa zona de tripita que la hacía tan bonita. Se tocaba las caderas
-
Ayer nos asomamos al balcón cuando todo se apagó Yo te toqué e intuí tu mirada Y quise que los vecinos nos sorprendiesen tapando nuestro amor cuando la luz volviese. A oscuras se vive mejor, No hace falta vestirse Y el olor queda impregnado en todo lo que tocas Y así Es más fácil